Tipos de ácaros

Bajo la denominación de ácaros se clasifica al conjunto de pequeños arácnidos cuyo origen se remonta a unos 400 millones de años atrás. Se cree, que al igual que sus primos cercanos, los escorpiones y arañas, su aparición ocurrió en el mar de sus antepasados, los crustáceos.

Al contrario del pensar popular, los ácaros no son insectos, sino que pertenecen al grupo de los artrópodos. Estos diminutos animales han colonizado la mayor parte de los hábitats terrestres, sin importar qué tan extremas sean las condiciones de los distintos entornos.

Atendiendo a su adaptabilidad, no es difícil imaginar que estos artrópodos estén presentes en cada uno de nuestros hogares. La gran diversidad de ambientes a los que se han adaptado, se encuentra muy relacionada con su amplia variabilidad morfológica, siendo sus características detalladas a continuación.

Características de los ácaros

Estos diminutos artrópodos pueden vivir en las aguas de los ríos y mares, pero también en ambientes extremos como desiertos, regiones polares y a grandes altitudes. Tan extensa ha sido su distribución, que en todos los lugares donde se ha explorado su existencia se les ha encontrado, desde aguas termales, hasta profundidades oceánicas impensables.

Sin embargo, las especies más comunes, viven en ambientes con temperaturas entre los 25° y los 30° y con una humedad relativa alrededor del 60 al 70 %, lo cual les permite absorber el agua que necesitan para sobrevivir. Si se presentan estas condiciones óptimas, su esperanza de vida oscila entre los 15 y 40 días.

Es por ello, que es usual encontrar ácaros en los peluches, alfombras, cobertores, armarios y colchones, debido a que algunas especies viven en el polvo doméstico. Además, se alimentan de los pequeños restos de piel muerta que dejan nuestros cuerpos, al ser una materia rica en proteínas.

Como son un artrópodo presente en cualquier parte que busquemos, es de suponer que exista una gran variedad de especies. Hoy en día se han logrado identificar unas 50.000 especies diferentes y se estima que pueden existir entre 100.000 a 500.000 más por descubrir.

Características físicas

Los ácaros pertenecen a la subclase acari o acarina, dentro de la clase de los arácnidos, forman parte del subfilo de los quelicerados, agrupados en el filo de los artrópodos y pertenecientes al reino animal.

Al entrar en la clasificación de arácnidos, comparten ciertos aspectos morfológicos con las arañas y escorpiones, como:

  • Cuerpo medianamente segmentado recubierto por un exoesqueleto de quitina,
  • 4 patas articuladas a cada lado,
  • un par de quelíceros (tenazas) que les permiten alimentarse.
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En el caso de las variantes parasitarias, las tenazas se hallan adaptadas para corroer la piel y succionar la sangre u alguna que otra sustancia vital.

Existen ácaros hembras y machos, por lo que su reproducción ocurre sexualmente por fecundación interna. Se ha calculado que a lo largo de su corta vida pueden producir entre 70 y 800 huevos, es decir, de 2 a 30 huevos diarios.

Su alimentación ocurre a través de la segregación de enzimas digestivas por la boca, lo que ayuda a disolver la comida, la cual, una vez convertida en líquido, absorben mediante sus pelos y quelíceros. Luego depositan sus heces hasta 20 veces al día, siendo estas uno de los principales alérgenos en el hogar.

Gracias a que en su mayoría son invisibles para el ojo humano, estos animales de ocho patas pueden pasar toda la vida en cada rincón de nuestras casas y pasar totalmente desapercibidos. En su mayoría, pueden ocasionarles a las personas problemas médicos, como alergias e irritaciones.

Tipos de ácaros y ejemplos más comunes

Como es de suponer, las especies pertenecientes al taxón acari son difíciles de caracterizar, como consecuencia del gran número de individuos, formas y estilos de vida. Por lo general miden menos de medio centímetro, aunque pueden alcanzar los 3 centímetros de diámetro, y destacan por ser especies de vida libre, simbiontes, parásitas, depredadoras o de naturaleza desconocida.

La clasificación de los ácaros no ha sido tarea fácil. No obstante, a continuación, presentamos la clasificación más aceptada, donde se ubican 3 ordenes:

1. Acariformes

Su característica principal es un cuerpo dividido en 2 partes conocidas como la proterosoma y la histerosoma, cubierto de pequeños pelos o sedas. Existen más de 30.000 especies descritas, unas 350 familias y se considera el orden más grande.

Estos se alimentan de restos de materia orgánica y la preparan para que hongos y bacterias puedan aprovecharla.

Ejemplos:

Araña roja

Esta especie suele ser confundida con las arañas, ya que sus miembros son capaces de tejer telarañas. Habita en más de 150 especies vegetales con importancia agrícola, por lo que se le considera la plaga de los árboles frutales.

Esta plaga aparece durante la época de verano, dado que hibernan durante los demás meses del año en forma de huevo, para emerger en primavera sobre la cara inferior de las hojas de estos árboles, lo que las debilita, seca y causa su posterior caída. En ocasiones, se puede observar a simple vista como unos puntos rojos en los tallos u hojas.

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Ácaro del polvo

Muy bien conocido como “ácaro común”, son muy pequeños, pero la hembra es más grande que el macho. Normalmente, suelen ser inofensivos, sin embargo, en algunas ocasiones tiene efectos negativos sobre la salud de las personas, causando alergias respiratorias y en la piel.

Se alojan en cualquier rincón de nuestras casas, ya sea en camas, sofás, cojines, cobertores, alfombras, entre otros. Su alimentación consta de consumir todo aquel residuo orgánico que consigan, como restos de piel.

Ácaro de almacén o gorgojo

Este es otro tipo muy corriente de ácaros en el hogar, debido a que decide quedarse en las alacenas donde hay productos alimenticios mal conservados como granos, pastas y harinas. Este tipo de ácaros se alimentan de hongos y pueden llegar a causar diversas enfermedades respiratorias como asma, a cualquier persona que esté manipulando estos alimentos.

Ácaro arador de la sarna

Este es el causante de la sarna, una enfermedad altamente contagiosa entre los mamíferos por contacto. La misma causa una picazón intensa y prolongada, que se vuelve más evidente durante las noches y el calor, lo que provoca urticaria y llagas en la piel. Como consecuencia de una toxina que dejan los ácaros hembra, al colocar sus huevos dentro de la piel.

Ácaro del queso

El macho de esta especie vive alrededor de 35 días y la hembra 80. A pesar de su corta vida, pueden afectar severamente los quesos si no nos aseguramos de una buena higiene. La existencia de estos ácaros se observa como una costra color gris y harinosa sobre el producto lácteo, en la cual se hallan los ácaros vivos, sus huevos y sus heces. Cabe destacar que el menor contacto con este tipo de ácaros puede causarte una dermatitis.

2. Opiliocariformes

Son característicos de un gran cuerpo, un abdomen segmentado y 6 pares de ojos. Son los ácaros más pequeños, habitan en bosques tropicales y en ambientes áridos y templados.

Los ácaros ubicados en esta calsificación, se alimentan de insectos, gusanos y otros organismos que viven en el suelo. Según diversas teorías, los ácaros primitivos eran depredadores.

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Ejemplo:

Ácaro siciliano

Sus representantes son considerados los más pequeños entre todas las familias de ácaros, y su apariencia es la más primitiva. Fue descubierto en la ciudad de Yemen en 1904.

Ácaros del suelo

Forman parte del suelo terrestre de bosques y praderas, ricos en materia vegetal. Son vitales para muchos ecosistemas, al constituir el eslabón más bajo de la cadena alimenticia, como resultado de su acción como agentes capaces de degradar la materia orgánica de los suelos.

3. Parasitiformes

Los ácaros de este orden están formados por 2 tagmas conocidos como: gnatosoma e idiosoma. Estos dependen de otros organismos para vivir, por ello el nombre de parásitos.

Se trata de una especie que depende de otros seres vivos para sobrevivir, ya que se alimenta fundamentalmente de sangre de animales como mamíferos, aves, reptiles y anfibios. De esta manera adquieren su gran tamaño.

Ejemplos:

Garrapatas

Son el tipo de ácaros más conocidos porque afectan principalmente a los mamíferos, incluyendo al ser humano, aunque se han visto casos de presencia de garrapatas en iguanas, sapos y tortugas. Se consideran los ácaros parásitos más grandes, como consecuencia de su habilidad para duplicar, hasta triplicar su tamaño al llenarse de la sangre absorbida de sus portadores.

Además de significar una molestia, son vectores capaces de transmitir enfermedades letales como la enfermedad de Lyme, el tifus o ciertos tipos de parálisis nerviosas tan solo con su picadura.

Piojillo de las aves

Son hematófagos que se alimentan únicamente de sangre de aves, en particular de las aves de corral, como pavos, gallinas y aves criadas en multitud, puesto que pasan fácilmente de un animal a otro, lo que ayuda a mantener viva la infección. Estos parásitos llegan a proliferar tanto que pueden causarles anemia a los animales por la cantidad de sangre derivada a la alimentación de los múltiples piojillos.

Varroa

Se trata de un tipo de ectoparásito que habita únicamente sobre las abejas. Los machos de esta especie no están adaptados al parasitismo al ser su tamaño de 0,4 milímetros y presentar un cuerpo casi esférico. En cambio, las hembras tienen un cuerpo elipsoidal con medidas de hasta 1,5 milímetros, características que unidas a las ocho patas que terminan en ventosas les permite un mejor agarre sobre la superficie de su hospedero. Este género produce la enfermedad llamada varroosis o varroasis.

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