Tipos de polillas

Como todo término común, es decir, no científico, la palabra polilla no tiene una interpretación única. Aunque, mayormente, es empleada para referirse a pequeñas mariposas nocturnas, cuyas larvas atacan tejidos, cuero, madera, granos, frutos o tubérculos.

Sin embargo, hay quienes extienden el término a otros insectos, como algunos coleópteros, que también atacan la madera o ciertos productos agrícolas.

Por otra parte, el término polilla, igualmente, se extiende a todas las mariposas nocturnas, sean plagas o no. Las cuales, aunque no forman un grupo natural, comparten, en su mayor parte, ese hábito nocturno y representan más el 80% de las 135.000 especies de lepidópteros del mundo.

De hecho, existe un grupo taxonómico no natural donde las incluyen los entomólogos, llamado Heterocera. La mayoría no son plaga, por el contrario, son insectos muy beneficiosos, ya que cumplen un importante papel como polinizadores.

Dentro de aquellas familias de polillas que si son plagas, podemos encontrar distintos tipos, según sea el hábito alimenticio de sus larvas. De tal manera que hay polillas de los tejidos y telas, polillas de la madera y polillas de los granos y otros alimentos.

A su vez, se pueden diferenciar algunas polillas por su tamaño, así, a pesar de que la mayoría son pequeñas, existen las polillas gigantes. Por tanto, se habla de las macroheteroceras o polillas grandes y microheteroceras o polillas pequeñas.

Finalmente, al extender el término, se encuentra el tipo de polilla que no causa ningún daño económico, llamémoslas inocuas.

Se trata, también, de mariposas nocturnas y que, en su mayoría, se ven atraídas por las luces durante la noche. Incluso, hay polillas útiles económicamente, como la polilla de la seda.

Sea como sea, las polillas han atraído siempre nuestra atención, o bien porque deterioran bienes de nuestro interés, nos benefician económicamente o porque se les atribuye carácter premonitorio.

En este último caso, hay quienes las ven como presagio de desgracias y quienes les asignan ser mensajeros de riqueza.

¿Qué tienen en común las mariposas que denominamos polillas?

Pues realmente no muchas características, más allá de su hábito nocturno, que, por si fuera poco, no todas cumplen. En todo caso, en términos generales, las polillas presentan cuerpos más gruesos, en proporción a su tamaño total, en comparación con las mariposas diurnas.

Además, su cuerpo es normalmente peludo, con escamas abdominales, y su coloración tiende a ser apagada, predominando blanco mate, tonos de grises, castaños y negro.

Adicionalmente, en la mayoría de los casos, al posarse mantienen sus alas en ángulo hacia la superficie que sirve de soporte, en lugar de verticales, como en el caso de las mariposas diurnas. Es decir, predominan las llamadas alas delta.

Por otra parte, si se manipulan sus alas, desprenden un polvillo, compuesto por gran cantidad de escamas.

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Veamos, entonces, en detalle, esta interesante variedad de mariposas que llamamos, popularmente, polillas.

Polillas de los tejidos y telas

Tineola bisselliella

Las especies de este tipo son quizás las que mayormente se asocian al nombre de polillas. Sus larvas tienen un especial gusto por los tejidos de fibras naturales, especialmente de origen animal, como la lana y la seda, aunque también atacan al algodón.

Por otra parte, no son atraídas por la luz, ni son muy buenas voladoras, por lo que prefieren trepar por las prendas de vestir o las telas y mantas.

Las que causan estragos son las larvas, que surgen de cada uno de los 100 a 300 huevos que es capaz de poner una polilla adulta.

Entre las especies de este tipo, destaca Tineola bisselliella, la llamada polilla común de la ropa.

Esta especie se encuentra por todo el mundo y sus larvas alcanzan una longitud de 1,2 cm, con una coloración beige en el cuerpo y cabeza color castaño. En tanto que ya de mariposas adultas muestran una coloración castaña u ocre y llegan a 1,4 cm de largo.

Otra especie muy conocida es Tinea pellionella, la denominada polilla portaestuche, debido a que su larva arrastra tras de sí un estrecho estuche hecho de pelos y fibras, donde se refugia.

En este caso, los adultos son de color castaño o gris plateado, y mide de 0,9 a 1,6 cm. En tanto que su larva se alimenta de tejidos de lana, ataca la tapicería, las alfombras y pieles.

También está la polilla que ataca las alfombras, pieles y tapicería, es la Trichophaga tapetzella, la cual llega a ser algo más grande, alcanzando de 1,4 a 1,6 cm.

Polillas de la madera

Este grupo de polillas se caracterizan, en su mayor parte, por ser de gran tamaño, incluidas sus larvas.

Un ejemplo de polilla de la madera es la especie Prionoxystus robiniae o polilla carpintera, la cual habita en los EE. UU. y al sur de Canadá, cuyo adulto alcanza de 4,3 a 8,5 cm de longitud.

Las larvas de estas polillas atacan árboles cuya madera tiene valor comercial, como el roble o el algarrobo, entre muchos otros. Madera cuyo valor disminuye debido a la presencia de la acción minadora de la larva.

Otra especie cuya larva horada la madera es Cossus cossus, llamada comúnmente polilla taladro o polilla de la cabra. Esta tiene una distribución mucho más amplia, abarcando Europa, África y Asia, donde ataca árboles de muchas especies, entre ellas el avellano, el peral y el sauce.

También se le denomina taladro rojo, por el llamativo color castaño-negruzco y rojo intenso de las larvas.

Por otra parte, está el gusano de bruja o larva de la bruja (Endoxyla leucomochla), propia de Australia, donde sus larvas se alimentan de las raíces de acacias.

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A su vez, esta polilla califica dentro de las llamadas macroheteroceras, con un tamaño de larva u oruga de hasta 7 cm y adultos con envergadura de hasta 16 cm.

Polillas de los granos y otros alimentos

La más conocida y problemática de las polillas de los alimentos es la Plodia interpunctella o polilla india de la harina, también llamada polilla de la despensa. Sus larvas blancuzcas, de alrededor de 1,2 cm, se alimentan de diversos granos almacenados.

Luego de lo cual, dan origen a adultos de hasta 1 cm de largo y 2 cm de envergadura, siendo una especie de amplia distribución mundial.

Igualmente, la especie Cadra cautella o polilla de la almendra, se alimenta de frutos secos y cereales almacenados. Así como la polilla del cacao o polilla de almacén (Ephestia elutella).

Pero, existen muchas otras especies que atacan a otro tipo de alimentos, como la polilla de la patata o papa (Phthorimaea operculella) o la polilla de la grasa (Aglossa cuprina).

En este último caso, la larva, de cuerpo gris, cabeza parda y mandíbulas negras, es una plaga que se alimenta de granos y frutos secos.

Posteriormente, da lugar a una polilla adulta de cuerpo color castaño grisáceo oscuro, con una envergadura de hasta 3,8 cm.

La polilla, ya adulta, de Aglossa cuprina, se alimenta de cebo, mantequilla y otros productos grasos. Incluso, se alimentan de excrementos y de restos de insectos secos.

Por otro lado, muchas especies son plagas de los pastos y otras plantas, siendo que algunas de ellas se usan para el control biológico de malezas. Tal es el caso del cactus sudamericano (Cactoblastis cactorum) que sirve para controlar la tuna, un cactus altamente invasivo.

Así como la especie Arcola malloi o barrenador del tallo caimán, que es un controlador efectivo de la maleza llamada caimán o lagunilla (Alternanthera philoxeroides).

Polillas de la cera

Otro ámbito donde las polillas plaga causan graves problemas es el de la apicultura, dado que las llamadas polillas de la cera, se alimentan de esta materia producida en las colmenas de las abejas.

Están distribuidas por todo el mundo y causan serios daños económicos en la industria apícola y por extensión, a la agricultura y a la ecología, dado el papel de las abejas como polinizadores.

Entre estas polillas está la polilla de panal o polilla mayor de la cera (Galleria mellonella), cuyos adultos llegan a tener una envergadura de 3,8 cm y una longitud de 1,7 cm.

Sus larvas también se usan como cebo de pesca o como alimento en la cría de aves y pequeños reptiles.

Por otra parte, investigadores del Instituto de Biomedicina y biotecnología de Cantabria han descubierto que estas larvas pueden degradar el polietileno. Con lo cual son un medio prometedor para deshacerse de este plástico tan contaminante.

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Polilla de la seda

La seda natural se extrae de los capullos de la polilla Bombyx mori, originaria de Asia, la cual es una polilla domesticada que desciende de la polilla silvestre Bombyx mandarina.

No es capaz de volar, ya que ha sido criada selectivamente para erradicar esta función, a fin de mantenerla en los sitios de producción.

Para su cría es necesario proveerle de hojas del arbusto Morus alba o morera blanca. Una vez sus larvas forman capullo, estos se procesan para extraer la fibra de seda con la que se elabora la apreciada y costosa tela.

Otras polillas

Areniscythris brachypteris

Hay otras especies de polillas que tienen curiosidades particulares, como la polilla no voladora o polilla saltamontes (Areniscythris brachypteris), cuyas alas son muy cortas y se desplaza corriendo y saltando por las dunas costeras de California.

También vale la pena mencionar a la polilla Megalopyge opercularis o polilla peluche, cuya larva, llamada larva de fuego, está cubierta de setas, a modo de pelos. Entre dichas setas, hay unas cerdas rígidas como espinas, que al contacto causan reacciones severas en la piel, muy dolorosas.

Por otro lado, el grupo de polillas que forma la familia Micropterigidae es considerado el más primitivo de todos los lepidópteros, ya que los adultos carecen de espiritrompa y mantienen las mandíbulas de las larvas, alimentándose de polen.

Tipos de polilla por su tamaño

Tal como te adelanté, las polillas también se pueden clasificar por su tamaño, habiendo dos grandes tipos, las macroheteroceras y las microheteroceras. Es decir, polillas grandes y polillas pequeñas.

Tal como hemos visto en los párrafos anteriores, las especies de polillas que atacan la ropa y los granos almacenados pertenecen al grupo de las pequeñas, con dimensiones que no superan los 2 cm de longitud y no llegan a los 4 cm de envergadura.

En tanto que las especies de polillas grandes o macroheteroceras pueden llegar hasta los 30 cm de envergadura y un área de superficie de alas de hasta 400 cm, como es el caso de la mariposa atlas (Attacus atlas), la polilla más grande del mundo por área de alas.

Estas polillas gigantes habitan en selvas tropicales de Asia y también son útiles por su seda, aunque no es tan comercial como la del gusano de seda o polilla de la seda.

Igualmente, la mayoría de las polillas de la madera entran en la categoría de polillas grandes, como, por ejemplo, las ya mencionadas polilla carpintera (Prionoxystus robiniae) y la larva de la bruja (Endoxyla leucomochla).

Otra enorme polilla es la Thysania agrippina, llamada mariposa emperador o gran bruja blanca, que llega hasta 30 cm de envergadura y habita desde México hasta Uruguay.

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