Cómo criar caracoles en casa

Los caracoles son una muy buena fuente de proteínas, ya que, contienen todos los aminoácidos esenciales requeridos y con un bajo contenido de grasa. Por otra parte, son relativamente fáciles de producir, sin que su cría represente un alto impacto ambiental.

Ten en cuenta que producir un kilogramo de carne de ternera implica una huella de carbono de 18 kilogramos. Claro, si hablamos dl cerdo el impacto baja a 6 kilogramos y en aves hasta 5,4 kilogramos.

Sin embargo, en la cría de caracoles se produce una huella de carbono de tan solo 0,7 kilogramos por kilo de carne.

Además, los caracoles han formado parte de la dieta de muchos pueblos desde los orígenes de la humanidad y se mantienen hoy en muchos platos, incluso de la alta cocina.

Tenemos los famosos Escargots de Bourgogne o caracoles de Borgoña, en Francia, preparados con caracoles de la especie Helix pomatia. Mientras que la especie Cornus aspersum es la protagonista del Aplec del Caragol en Lérida, España, un festival donde se llegan a consumir doce toneladas de este caracol por parte de más de 200 mil visitantes.

Al igual que otros platos en distintas latitudes, como los caracoles griegos fritos en Creta llamados Chochlioi Buburisti, la sopa Babouche de Marruecos, la ensalada Golbaengi Muchim de Corea o, en Nigeria, caracoles a la pimienta negra.

Igualmente, se comercializan y consumen los huevos de caracol, llamado caviar de caracol y considerado un producto gourmet.

Adicionalmente, criar caracoles terrestres no es muy complicado, ya que, tienen una alta tasa de reproducción y consumen todo tipo de materia vegetal.

De hecho, la actividad tiene su propio nombre, Helicicultura, término que viene del nombre genérico de la especie comúnmente criada, Helix.

Por supuesto, la limitante está en garantizarles un ambiente adecuado, ya que, requieren un microclima constante, con alta humedad, luz y abundante alimento.

Con el añadido de que se debe cuidar que los caracoles no se escapen y se conviertan en plaga en cultivos y jardines.

En fin, veamos a continuación que debes tener en cuenta si decides criar caracoles, sea para tu consumo o para comerciar con ellos.

¿Es posible criar caracoles en casa?

Sin duda que sí es posible criar caracoles en casa. Es perfectamente posible establecer una granja de caracoles terrestres, bien sea una pequeña, por entretenimiento y consumo personal, o una con fines comerciales.

Todo depende del espacio disponible y del tiempo y esfuerzo que quieras dedicarle. Por supuesto, si deseas una producción rentable, necesitarás de una mayor área de producción.

Para una pequeña producción de caracoles basta contar con un espacio relativamente pequeño, digamos, una terraza. En ella puedes disponer de un cajón, con una cubierta de malla, con el sustrato adecuado para que se desarrollen tus caracoles, alimentándolos con restos vegetales.

Una gran pecera también sirve para la cría de los caracoles. Con ella construirás un terrarium, en el que puedes criar a una cantidad relativamente pequeña de estos moluscos.

Ten en cuenta que debes garantizar humedad permanente, sin que se anegue el sustrato. Así como un suministro constante de restos vegetales, ya que estos animalitos son muy voraces.

Cómo montar una granja de caracoles

En términos básicos, una granja de caracoles requiere un terreno adecuado, la estructura para el parque de engorde, sistema de riego, los refugios, el alimento, fuentes de energía eléctrica y de agua, y, claro está, caracoles.

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El terreno

Se necesita un terreno plano, estable y con un suelo de buena permeabilidad, pero no muy arenoso. En tanto que la pendiente del mismo no es algo tan relevante para los caracoles, aunque si para la facilidad de trabajo de las personas que laboran en el mismo.

En todo caso, cierta pendiente ayuda a evitar la acumulación de agua en el terreno.

En cuanto a las dimensiones del terreno, ten en cuenta que se establecen alrededor de 25.000 caracoles por cada 100 m2. Además, es conveniente contar con, al menos, dos áreas de engorde, para poder realizar las rotaciones de producción.

El parque de engorde

Un parque de engorde ideal consta de un recinto rectangular, de no más de 50 metros de largo, provisto de una estructura metálica que sustenta una malla de cerramiento encargada de cerrar totalmente el área, laterales y techo.

Por otra parte, la estructura sustenta las líneas de riego y el sistema eléctrico. Siendo el sistema de riego ideal, una combinación de un sistema de nebulización y un sistema de riego por goteo, programable.

Existen explotaciones intensivas, tipo invernadero, donde todas las condiciones del microclima están controladas por computadora. Estas mantienen condiciones uniformes de luz, temperatura y humedad durante todo el año, obteniendo mayor productividad.

Luego, el elemento central son las líneas de refugios y de alimentación, donde se guarecerán y alimentarán los caracoles. Lo recomendable es establecer franjas de trébol enano, para que se refugien allí los caracoles, franqueadas por refugios tipo paneles.

Lógicamente, el sistema de riego debe plantearse de tal forma que el agua únicamente alcance las franjas de trébol, no a la parte baja de los refugios.

Ten en cuenta que debajo de los refugios se acumulan las heces de los caracoles, no siendo conveniente que se humedezcan, lo cual acarrea problemas sanitarios.

El área de la granja debe contar con perfiles antifuga en toda su periferia, ya que los caracoles aprovecharán cualquier resquicio para escapar e invadir áreas externas.

Estos perfiles se entierran hasta una profundidad de 10 cm y se complementan con malla antihierba, para evitar que crezcan malezas en torno a los perfiles. Esto debido a que el crecimiento de hierbas puede terminar configurando vías de salida de los caracoles.

Es bueno saber que dichos perfiles también impiden la entrada de roedores a la granja, los cuales son depredadores del alimento de los caracoles y de los caracoles mismos.

Los caracoles

Una vez tengas instalada toda tu infraestructura y equipos, solo resta introducir los caracoles en tu granja. Para ello se utilizan alevines de caracol, es decir,“caracoles bebes”, los cuales puedes producir tu mismo en un área de cría o adquirirlos de granjas de cría comerciales.

Estos vienen en cajitas especiales, siendo importante que distribuyas uniformemente los alevines a lo largo de las franjas de vegetación a razón de 0,5 kilogramos de alevines por cada 100 m2 de área de engorde. Lo cual equivale a 25.000 caracoles establecidos en el área mencionada.

Las especies de caracoles terrestres más comúnmente utilizadas en las granjas pertenecen a la familia Helicidae. Entre ellas están el Cornu aspersum (anteriormente Helix aspersa) o caracol común, y el Helix pomatia o caracol romano.

Estos son moluscos gasterópodos pulmonados que se alimentan de materia vegetal, de hecho, son considerados graves plagas de cultivos, dada su facilidad de reproducción y voracidad.

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Por otra parte, son animales hermafroditas imperfectos, es decir, no tienes que preocuparte por seleccionar hembras y machos.

Eso sí, se requiere de al menos dos caracoles para que puedan reproducirse. Luego, depositarán sus huevos en la tierra y, pasados alrededor de 15 a 25 días, eclosionarán, dependiendo de la humedad ambiental.

El alimento

En cuanto a la alimentación de los caracoles en granja, normalmente se realiza mediante pienso, el cual puedes adquirir por sacos. Generalmente, este pienso está compuesto de trigo, maíz, cebada y soja.

Aunque era costumbre establecer áreas de alimentación o comederos en las granjas, hoy en día se prefiere distribuir el alimento por las líneas de refugio.

Esto permite que no se formen aglomeraciones de caracoles en determinadas áreas, y que los caracoles no tengan que desplazarse más de lo estrictamente necesario.

Requisitos para montar una granja de caracoles

Si deseas instalar una cría comercial de caracoles, debes cumplir con una serie de requisitos, tanto legales como operacionales.

Requisitos operacionales

Con esto me refiero a los requisitos básicos para establecer exitosamente tu granja de caracoles, tales como:

– Tener el conocimiento adecuado respecto al que será tu objeto de producción, es decir, el caracol. No tendrás éxito produciendo caracoles, si no te preocupas por formarte respecto a la biología del caracol, sus necesidades vitales y los procedimientos de producción.

– Contar del espacio mínimo para una producción rentable.

– Disponibilidad del tiempo necesario para la adecuada atención de la granja.

– El capital inicial para establecer la granja es una de las principales limitantes, ya que la inversión para establecer el sistema de producción es alta.

– Contar con energía eléctrica y agua es vital para el funcionamiento de la granja. La energía eléctrica es la base de procesos como el funcionamiento de la bomba de riego y el sistema automático de riego, así como del sistema de secado de los caracoles. En tanto que el agua es fundamental para mantener el microclima adecuado y para la limpieza del área.

– El diseño físico y los procesos productivos de la granja deben cubrir los criterios referidos a la seguridad ambiental. Recuerda que si se escapan los caracoles, se transformarán en una plaga en la zona.

Requisitos legales

Una vez garantizado que eres capaz de cubrir los requisitos operacionales, deberás encarar los requisitos legales.

Para ello, debes partir de que una granja de caracoles entra dentro de la actividad ganadera, por lo que deberás gestionar el permiso correspondiente.

Es decir, tendrás que dar de alta a tu granja en el registro de explotaciones ganaderas (REGA), donde te asignarán un código de explotación.

El código de explotación se gestiona en la unidad veterinaria de la oficina agraria comarcal correspondiente.

Adicionalmente, es necesario cumplir con todas las ordenanzas municipales establecidas en la zona donde pretendes establecer la granja de caracoles. Estas varían de región en región, e incluso en cada municipio o pueblo.

De hecho, al momento de darte de alta en el REGA, te solicitarán las licencias urbanísticas de todos los bienes inmuebles involucrados en la granja.

Por otra parte, la granja debe cumplir con todas las normativas relativas a sanidad animal, ambiente y urbanísticas.

¿Cómo cuidar caracoles en casa?

Si lo que deseas es criar algunos caracoles en tu casa, sea porque los quieres de mascota o para tu consumo, sin que dispongas de un patio o jardín extenso, lo mejor es establecer un terrario.

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Si te gusta tenerlos de mascota, ten en cuenta que un caracol en cautiverio puede llegar a vivir hasta 15 años. También, puedes incluir lombrices en el terrario de los caracoles, ya que, las lombrices se comen las heces de los caracoles y enriquecen el sustrato.

Lo aconsejable es una pecera o terrario de vidrio, con una tapa o rejilla que permita mantenerlo permanentemente tapado.

Luego, en dicho terrario deberás recrear las condiciones propias del hábitat del caracol, es decir, un ambiente con tierra de jardín (no arenosa), vegetación, alta humedad (alrededor del 100 %), áreas de sombra y temperatura templada y constante, no inferior a los 20 °C, ni superior a los 30 °C.

Si la temperatura baja de los 16 °C, el caracol entrará en un proceso de hibernación o letargo, el cual puede durar de 4 a 6 meses. En tanto que si la temperatura supera los 30 °C, entran en estivación, un proceso similar al de la hibernación.

Siempre es bueno agregar alguna roca calcárea, las cuales no solo le ofrecen un área para trepar a los caracoles, sino que también aportan calcio, un elemento importante para estos animalitos.

En lo que se refiere a la alimentación, puedes optar por usar pienso comercial, preparar tu mismo el pienso o darles vegetales frescos.

En este último caso, pueden ser restos de los vegetales de tu cocina, como lechuga, acelga, zanahoria o restos de fruta, así como plantas de tu jardín o del campo, como albahaca, tomillo o romero.

Debes tener en cuenta que hay vegetales que pueden sentarles mal, por ejemplo, la lechuga de la variedad Iceberg no les cae muy bien a estos animalitos.

Recuerda que debes estar atento a la higiene del terrario, ya que, al ser un área limitada, formando un sistema cerrado, deberás limpiarlo con cierta periodicidad.

Esto incluye sacar los restos vegetales ya descompuestos y cambiar el sustrato, puesto que, a la larga, se saturará de las heces de los caracoles.

Por último, ten en cuenta que la luz del sol directa les molesta y perjudica, así que tu terrario no debe estar expuesto a una excesiva radiación solar.

Cómo preparar pienso casero para caracoles

En cualquier preparación es muy importante el contenido de calcio, ya que, es el mineral esencial para la formación de su concha en el proceso de desarrollo.

Por tanto, al preparar tu pienso casero, debes incluir cáscara de huevo y, adicionalmente, algunos cereales.

Para ello, toma las cáscaras de huevo, lavadas (sin detergente) y secas, y desmenúzalas finamente, sea en un mortero o en la licuadora.

Debe quedar muy fina para que sea de fácil consumo por parte de los caracoles, especialmente los pequeños alevines.

A este polvo de cáscaras de huevo, agrega harina de trigo o harina de maíz, así como algo de pan rayado.

Mezcla todo muy bien y suminístralo, ligeramente humedecido, a tus caracoles, lo cual aporta agua extra al caracol y le facilita el consumo del pienso.

La proporción aproximada de ingredientes, para esta propuesta de pienso para caracoles, es de dos cucharadas pequeñas de harina y una de pan rayado por cada 3 cáscaras de huevo.

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